Los agujeros negros tradicionales, tal y como les predice la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, contienen lo que se conocen como singularidades , es decir, puntos donde las leyes de la física se rompen. Identificar cómo se resuelven las singularidades en el contexto de la gravedad cuántica es uno de los problemas fundamentales en la física teórica. Ahora un equipo de expertos del Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB) ha descrito por primera vez la creación de agujeros negros regulares a partir de efectos gravitacionales y sin la necesidad de que exista materia exótica que exigían algunos modelos anteriores.