Un equipo de científicos de la Universidad de Granada, la Universidad Pública de Navarra y el CIBER ha llevado a cabo un estudio pionero sobre los beneficios del ayuno intermitente, publicado en Nature Medicine. La investigación se centra en el “ayuno temprano”, que consiste en no comer desde las 17 horas hasta las 9 de la mañana, y ha demostrado que este enfoque mejora la regulación de la glucosa y reduce la grasa subcutánea abdominal.
El estudio, que involucró a 197 participantes, comparó tres estrategias de ayuno intermitente: ayuno temprano, ayuno tardío y ayuno autoseleccionado, además de un grupo de tratamiento estándar. Los resultados mostraron que, aunque el ayuno intermitente no proporcionó beneficios adicionales para la reducción de grasa visceral, los grupos que ayunaron, en general, lograron una mayor pérdida de peso (entre 3 y 4 kg) frente al grupo de tratamiento habitual, con el ayuno temprano siendo el más efectivo para reducir la grasa.
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