L a solución podría ser construir en la tierra un reactor nuclear alimentado por uranio para después enviarlo a la Luna. De esta forma se podría crear el apoyo necesario a las colonias y bases humanas que la NASA planea instalar en la Luna en pocos años. .
Amparado en este proyecto, la agencia espacial estadounidense está colaborando actualmente con el Laboratorio Nacional de Idaho.
Este proyecto es súmamente compicado pués el reactor deberá poder apagarse y encenderse sin necesidad de colaboración humana. Deberá caber dentro de un cilindro de 4 metros de diámetro y 6 metros de largo, y no deberá superar los 6.000 kilogramos de peso. Además es necesario que pueda operarse desde la plataforma de un módulo de aterrizaje lunar.